ADIÓS MIGUEL…
“Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él”. M.D.
“Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él”. M.D.
Koldo Chamorro
foto © José Mª Pérez
No se si habrá obituario en los periodicos, pero uno de los grandes ha muerto.
Los comentarios sobre él fueron muy diferentes, pero nadie negó su capacidad para comunicar con una foto.
No fue un hombre fácil, pero ¿es que los artistas deben ser perros sumisos del poder y el gusto oficiales?.
Su muerte me hace pensar en la fotografía. ¿Qué fotógrafos van quedando?, ¿cuántos son capaces de resistir a tanta estupidez como nos acosa la mirada?, ¿cuál es el verdadero camino?. No lloro al amigo, me lamento por el arte que abandona.
Siempre recordaré que una «gran galerista» rehusó sus fotos por «pequeñas».En fin, la poesía suele residir en hombres desapegados, canijos y duros. No sé muy bien el motivo por el que esta muerte me duele especialmente.
Descanse en paz. Mañana cargaré un viejo tri-x en su honor.
foto © Koldo Chamorro
1
Firma del escultor Brancusi grabada en el pedestal de < < El beso >>. Foto de 2002.
2
Tumba de Ionesco. Foto de 2002.

A Y. Heimerdinger.
A las 23:14 horas del 9 de Noviembre de 1989, después de 28 años, la República Democrática Alemana abrió sus fronteras con la República Federal Alemana y con Berlín occidental.
En febrero, Helmut Köhl obtuvo la unión económica y monetaria de las dos Alemanias, que entraría en vigor varios meses después y significaría el fin de la “soberanía” de la República Democrática Alemana. El 1 de Julio la unión económica, monetaria y social entre la RFA y la RDA entra en vigor y, se introduce el marco alemán (Deutsche Mark) como única moneda válida en la RDA. No siendo hasta Septiembre que los parlamentarios de ambas Alemanias ratifican el tratado de unificación; que es legalmente, la incorporación de la RDA a la RFA. En la celebración central, ante el Reichstag en Berlín, hacia la medianoche, es izada la bandera federal como símbolo de la unidad.
Claudio Galeno. Liografía de Pierre Roche Vigneron, ca. 1865
Que el hábito no hace al monje es una verdad axiomática. Que el título no hace al médico es una verdad, más que axiomática, axiomatiquísima, que diría un hijo de Mairena. El no va más de lo incontrovertible.
Lo que un fraile haga, lo sea con o sin hábito, o no lo sea con o sin él, es poco probable que pueda representar un peligro, al menos en estos tiempos. No así el médico, que lo mismo puede ser un salvador que un agente patógeno de mucho cuidado.
Abundan los ejemplos de buenos médicos, igual que no faltan de mediocres, de resignados, de amargados, de abrumados, de rebosantes de hastío. Los hay incluso de sorprendidos ellos mismos por enfermedades que descubren en los demás, lo que no implica que sean unos inútiles, pero por lo menos sí que inapetentes de su propia salud. Hay médicos de toda condición, de todas clases y categorías. También los hay sin condición, sin clase y sin categoría. Médicos hay muchos, aunque muchas veces no lo parezca, ni lo parezcan.