domingo 11 mayo 2008

sábado 10 mayo 2008

Impresiones de Sibiu (Transilvania), 2000.





PERROS



ATROZ es el destino de los perros vagabundos de la ciudad vieja

Como el de los viejos con chaleco y sombrero negros

Como el de las barrenderas nocturnas de la plaza mayor

Como el destino

De las gitanas con criaturas en los brazos que van pidiendo unas monedas

Mientras el niño lo ignora todo porque a él aún no le importa el destino

Y uno mira unos ojos y unos gestos

De los que le nace a uno una enorme tristeza

Tan grande o más

Que la hermosura de esta ciudad vieja.





MUCHACHAS





RÍEN las muchachas en las terrazas tomando sus copas finas

Los taxis las esperan para llevarlas a los hoteles

Muy bellas

En sus formas perfectas también se ve cómo pesa

Ir así

Casi desnudas

Con el deseo de conseguir el futuro

Aunque sea en forma de perfume francés o lápiz de labios.





ATARDECER





REGRESAN de las imponentes montañas unas bandadas de cuervos

Sobrevuelan ahora la destartalada fábrica de imbrincadas tuberías

Donde anidan

Regresan los carros con sus cargas inverosímiles de paja

Los carreteros se persignan ante las cruces de los caminos

Los sauces lloran en las riberas del río cansado

Cae la tarde.





SIN TÍTULO





LAS buhardillas ojean la plaza.





MERCADO DE ABASTOS





EN los puestos del mercado venden sandías los hortelanos

Queso fresco los cabreros y yogur

Y paprica las hortelanas

viernes 9 mayo 2008

<<POBLACIONES/POPULATIONS>>, VICENTE NÚÑEZ en <<CARMINA>> TEXTOS PARA UNA LECTURA Nº 2 (2006).

AL fin una ciudad

Una ciudad muy llana a lo lejos

Confundida con la línea misma del horizonte

Una ciudad imposible de pronto

Completamente inesperada

Roja

Sembrada de palmeras

Que destacan sobre los palacios

Visito el mercado

Jóvenes

Viejos

Niños

Me salen al encuentro para saludarme

Me llaman amigo y me invitan con vehemencia

A entrar en sus tiendas atestadas

Mientras sonríen

El mercado es un laberinto

Callejas cubiertas de cañizo y chapas de zinc

Donde nunca antes estuve

Donde no estuve ni en sueños

Sobre la muchedumbre en continua algarabía

Se derrama como un licor la luz filtrada

Por los techos

La muchedumbre

Fluye como un denso aceite

Donde floto

Los colmados

Los garitos inverosímiles

Los comerciantes

Los herreros

Ya en la plaza irregular

Un hombre con capa y turbante

Sobre una tarima

Es un mago

Sus trucos el público aplaude

Otro sobre la cabeza lleva

Un sombrero de paja

De cuya ancha ala cuelgan cintas y cascabeles

Su espalda carga cacharros de cobre

Veo echadoras de cartas

Y el teatro

Drama de dos personajes

En una lengua incomprensible

Que siguen los del corro

Un forastero descansa en cuclillas

Mientras sus ojos miran algo muy particular

Que nunca yo adivinaría

Mañana le esperan

La cordillera formidable

Y en su aldea su casa

Que nunca yo visitaré

Un jinete que vendió su último caballo

Más joven que su padre dejó de cabalgar

Mucho antes que su abuelo que siempre fue

Caballero y nómada

Unas manos sobre un bongó

Saltimbanquis

Torres humanas

Negros que giran y giran

Camisas bombachas de seda

Teñida de azul.

jueves 8 mayo 2008

EXTENSOS baldíos

Sin trigo la tierra

Los cauces secos

Las vegas asoladas

En las riberas ni huertos

Ni higueras de dulce y espesa sombra

Bosquecillos de árboles enclenques

Pedregales

Algún villorio de edificios inacabados

Fachadas polvorientas

Porque se fueron los albañiles a los países del norte

Porque se fueron los jornaleros huyendo

Quedaron las aldeas sin hombres ni mujeres

Para reparar la tubería

Enfoscar los desconchados

Sin jardineros los arriates

Sólo crían matojos

Todo es muy triste y me decepciona

Pero yo sigo hacia el sur

Y confío

Aunque el desierto pese.

ENVUELTO en una bruma el puerto

Las grúas

Otros barcos

Los contenedores ordenados debidamente

Según el color

Sobre el muelle los obreros

Manejan hábilmente carretillas eléctricas

Como hormigas

Desplazan enormes bultos

De mercancia diversamente embalada

Zarpamos cuando amanece

A bordo el pasaje somnoliento

Nadie habla

Nadie se mira

Sólo el barullo de las bielas

El rugido

De los motores

La costa el ferry convierte

En un paraje distante

Envejecido

Porque se aleja

Ahora sobre las aguas la nave

Y alrededor de la nave las aguas

Después otra costa

Otro puerto.