RECORDANDO UN SOÑADOR LLAMADO MAIAKOVSKI. Antonio Luis Albás, (2012)

 


 

Coincidíamos en la Escuela de Bellas Artes. Formaba parte de un grupo que más tarde llamarían futurismo y que comenzó a propagar que Maiakovski era  un poeta de talento, aun antes que escribiese una línea, o casi. Un día lo encontré en casa de unos amigos, recuerda Elsa Triolet. Yo tenía 15 años.  Me pareció gigantesco, incomprensible e insolente. Algún tiempo después apareció en mi casa.

Maiakovski me hacía la corte, hablaba poco y murmuraba sin cesar algo, con bruscos estallidos de voz, puede que para recordar algún verso… ese proceso interior que se iba gestando junto a mí me pasaba inadvertido, y apenas me daba cuenta… 

Fue una noche de Verano en el campo cerca de Moscú, cuando escuché por primera vez los versos de Maiakovski. Absorto y vago, comenzó a recitar bruscamente en voz alta sus poemas. Yo me detuve asombrada: acababa de darme cuenta que Maiakovski escribía aquellos versos y yo, yo lo amaba profundamente… Yo estaba loca de emoción, porque había descubierto algo que estaba a mi lado desde hacía mucho tiempo y que yo ignoraba totalmente. Y quise más y más y más…  posteriormente se enamoró de mi hermana Lylia; yo me casé con Louis Aragon.

París, 1959; Louis Aragon y  Elsa Triolet invitan a Vicente Núñez a ir a Francia…, curiosos nexos los que se producían entonces en un mundo, ahora mucho más centrado en tratar de llevar a algunas personas al azulejo ideológico y pacato del prólogo de uno mismo.

 Cadáver de Maiakovski tal como fue encontrado en su domicilio el 14.IV.1930.

 

2 comments.

  1. «Cuando yo deambulaba con Ricardo Molina
    por el Bois de Boulogne, Maiakovski se unía
    a aquellas paseatas de inasible hermosura
    con su rudo pelado de eterno adolescente
    y su opaca sortija de airado campesino.»

    Vicente Núñez

  2. Extraordinario relato. Gracias A.L.

    L.

Post a comment.